Extensión de la vida útil de los equipos en mas del 50%.
Mejora en disponibilidad y confiabilidad de su instalación.
Optimizar el costo del servicio y modificación de la infraestructura.
Mayor seguridad para operarios y los equipos del entorno.
Acceso a la gestión de energía con equipos modernos.
Reducción del costo de mantenimiento.
Solución que evita el reemplazo del tablero.
Partes de reemplazo disponibles para el nuevo interruptor.
Capacitación técnica disponible para los nuevos equipos.Extensión de la vida útil del tablero existente.
Menor tiempo de corte de energía (libranza) en comparación con el cambio completo del tablero.
Disminución en el paro de producción, pasando de días a minutos.
Ahorros en CAPEX > 30% (inversiones de capital) por el cambio parcial y no total del tablero.
Menor costo y riesgo porque no hay cambio en los cables, ni obra civil.